Limpiar y desinfectar no es lo mismo. Limpiar elimina la suciedad visible, la grasa y los restos de comida. Desinfectar reduce los microorganismos hasta un nivel seguro. Un desinfectante no actúa bien sobre una superficie sucia, por eso siempre se limpia primero.
Pasos de una limpieza y desinfección correctas
- Retirar los restos de alimentos.
- Lavar con agua y detergente.
- Aclarar con agua potable.
- Aplicar el desinfectante a la dosis indicada y respetar su tiempo de actuación.
- Aclarar si lo indica el fabricante.
- Dejar secar al aire o secar con papel de un solo uso.
Productos de limpieza
- Usa solo productos aptos para la industria alimentaria, en su envase original y bien etiquetados.
- Guárdalos en un lugar separado de los alimentos. Nunca los pases a botellas de bebida.
- Respeta la dosis: más producto no limpia mejor y puede dejar restos químicos.
- No mezcles productos. La lejía mezclada con amoníaco o con productos ácidos desprende gases tóxicos.
Plan de limpieza
Cada empresa debe tener un plan que diga qué se limpia, cómo, con qué producto, con qué frecuencia y quién lo hace. Sigue el plan y anota lo que te corresponda en los registros.
Control de plagas
- Prevención: mantén las puertas cerradas, las mallas en las ventanas y los alimentos tapados, y no dejes restos de comida ni cajas acumuladas.
- Detección: excrementos, envases roídos, insectos vivos o muertos. Avisa de inmediato a tu responsable.
- Tratamientos: los hacen empresas de control de plagas autorizadas. Nunca apliques insecticidas por tu cuenta en zonas donde haya alimentos.
Residuos
- Cubos con tapa de apertura no manual, por ejemplo de pedal, y con bolsa.
- Vacíalos con frecuencia y siempre al terminar la jornada.
- El aceite usado se guarda en recipientes cerrados y lo recoge un gestor autorizado. Nunca se tira por el fregadero.
Agua
Para lavar alimentos, cocinar, hacer hielo y limpiar superficies que tocan alimentos se usa siempre agua apta para el consumo.